Sara Kroft, una preciosa andaluza de 25 años, es nuestra Chica de la Semana. Como su nombre deja entrever, ¡es una chica aficionada a los videojuegos!

Lo mejor de sí misma es su simpatía. Le encanta sentirse deseada y odia la falta de empatía. Su comida favorita es la comida china.

Sara es muy cariñosa y risueña: “resulta difícil hacerme sentir molesta por algo y siempre estoy de muy buen humor”. Además, es muy curiosa y morbosa, pero sobre todo divertida.

Actualmente Sara es modelo erótica y camgirl, suele conectarse unas 20-30 horas a la semana y sus shows “nunca te dejan indiferente ;)”.

Sara Kroft lencería

Sara recuerda que tenía 20 recién cumplidos y se puso a navegar por una sexshop en busca de algún juguetito erótico para sí misma.

En la propia página vio un concurso a “la foto más morbosa” donde las chicas mandaban sus fotos en poses muy eróticas y participaban: “¡Había varios premios y en todos ellos caía un consolador!”.

Sara se propuso participar y empezó a descubrir su lado más erótico y sensual: “no tenía ni idea de que mi cuerpo fuese tan llamativo en según qué posturas, y me sorprendió muchísimo más cuando gané el tercer premio”. Ganó 70 euros en metálico y un consolador que disfrutó durante mucho tiempo.

De esta manera, Sara se dio cuenta de que era atractiva y buscó páginas donde poder exhibirse, hasta que dio con los videochats: “El primer día estaba súper emocionada y entregada, aunque me podía la timidez, pero poco a poco me fui soltando y aprendí muchísimo sobre mí misma ¡y casi todo lo relacionado con el sexo y el morbo!”.

Sara admira a todas las chicas que se han dedicado tanto al porno como al videochat “y que no se dejan intimidar por los prejuicios y el qué dirán”. Ella piensa que “si algo te apasiona, te gusta y se te da bien, tienes que seguir adelante con ello y no preocuparte por lo que digan o piensen los demás”. A Sara le encanta que haya chicas como ella, que se sienten seguras de sí mismas, que nada las frena y están donde quieren estar: “Eso me parece verdaderamente admirable y digno de destacar”.

Sara Kroft tetas

A Sara le gusta que haya plataformas como PiggyBankGirls que les dan la oportunidad a las chicas de subir su contenido de una forma tan segura y confiada: “Un sitio donde mostrarle al mundo todo nuestro contenido, y ser como una comunidad con nuestra propia marca. Me encanta vuestro logo y la profesionalidad con la que nos tratáis, el mérito de que os escojamos, ¡también es vuestro por supuesto!”.

Una de las situaciones más extrañas para Sara fue un chico que quería que se pintarrajease toda la cara con su pintalabios y sonriese como una boba: “fue una petición muy rara, no llegué a cumplirla completamente ya que se salía de surrealista para mí, pero sí que me pinté bastante la boca y fue gracioso sentirme un poco payasita”, se ríe.

Sara Kroft labios

Sara es bisexual, y en pocas ocasiones ha podido tener sexo con otra chica, así que su mayor fantasía sería estar a solas con alguna amiga haciéndole muchas cosas morbosas sin nadie que las interrumpa: “¡En esta fantasía no hay chicos! ¡Lo siento!”.

Por cierto, el sueño más raro que ha tenido nunca fue tener pene, y su juguete sexual favorito es su tapón anal.

El lugar más bonito en el que he estado nunca es Estados Unidos. Si pudiera viajar a otro sitio le encantaría ir a Hawaii, en un hotel junto a la playa, con la típica habitación con vistas al mar y la arena de la playa justo al salir, para ir de noche descalza a pasear y tomarse un coctel típico.

Le encantan los videojuegos, se considera “una chica gamer“, pero también le gusta mucho ir al cine o ver pelis y series en casa, salir a pasear con sus perros, escribir, cocinar… Sara no tiene un estilo concreto de música: “hace años me encantaba el rock, pero hoy en día escucho de todo, ¡menos rap! Jeje”. Una chica muy polifacética.

Sara Kroft sailor

Su secreto mejor guardado es que es hija de un actor de doblaje: “Lo llevo siempre en secreto por separar mi lado artístico de lo personal, ¡pero ahora os dejo con la curiosidad! ;)”.

Si Sara pudiera pasar un día en la vida de alguien sería con alguien que ya no está, “sería más que inolvidable”.

Si pudiera darle un consejo a su yo más joven sería: “Deja la timidez a un lado, ¡vas a comerte el mundo!”. En el futuro, se ve haciendo lo mismo porque se le da bien y le gusta mucho: “Aunque claro, con 30 años ¡vete tú a saber si no estoy casada y con hijos!”, nos dice riendo.

Por último, Sara adora a sus fans porque son los que la ayudan a ser como quiere ser, los que la admiran y sacan lo mejor de sí misma, son sus compañeros íntimos cuando más morbosa se siente y sus amigos, ¡además de sus amantes cibernéticos!: “Son quienes le dan sentido a mi sexualidad, con sus miradas inquietas y su deseo ardiente descubriendo siempre mi lado más perverso”. ¡Sigue así, Sara Kroft!

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